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¿Es necesario ser flexible para empezar a hacer yoga?

Es necesario ser flexible empezar a hacer yoga

Una de las dudas más habituales entre quienes están pensando en probar el yoga por primera vez es precisamente esta: ¿es necesario ser flexible para empezar a hacer yoga? Si alguna vez has visto fotografías o vídeos de personas realizando posturas que parecen imposibles, quizá hayas pensado que esta actividad no está hecha para ti. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

La flexibilidad no es un requisito para practicar yoga. De hecho, podríamos decir que ocurre justamente al contrario: muchas personas empiezan a hacer yoga precisamente para mejorar su flexibilidad, movilidad y bienestar general.

Si estás buscando un centro de yoga en Barcelona donde iniciarte independientemente de tu nivel, en Beyoga podrás encontrar un espacio pensado para practicar, aprender y evolucionar progresivamente. En Beyoga impartimos el Hatha Yoga Correctivo -Evolutivo de Ramón Cases, discípulo directo de Nil Hahoutoff. La clase de yoga tiene una estructura estudiada y perfeccionada con la práctica impartida durante años por este gran yogui Ramón Cases Ninot. Dicha estructura te permite, aunque seas principiante, seguir la sesión desde el principio.

Es necesario ser flexible para empezar a hacer yoga

No necesitas tocarte los pies para practicar yoga

Existe cierta imagen alrededor del yoga que puede hacer pensar que necesitas ser capaz de tocarte los pies con las manos, mantener el equilibrio perfectamente o realizar posturas complicadas desde la primera clase.

Pero el yoga no consiste en hacer posturas perfectas.

Cada persona comienza desde un punto diferente. Algunas tienen más flexibilidad, otras cuentan con mayor fuerza y otras llegan después de pasar años prácticamente sin realizar actividad física. Todo esto es completamente normal. Tienes que practicar Yoga con humildad escuchando tu cuerpo, cada postura de Yoga te va a aportar múltiples beneficios independientemente de tu nivel.

Durante las primeras sesiones aprenderás a conocer mejor tu cuerpo, entender hasta dónde puedes llegar cómodamente y adaptar los movimientos a tus posibilidades. Poco a poco, con una práctica constante, podrás notar cómo determinados movimientos que inicialmente parecían difíciles empiezan a resultar mucho más naturales.

La flexibilidad se trabaja progresivamente

Precisamente uno de los beneficios asociados a la práctica regular del yoga es el trabajo de la movilidad y la flexibilidad.

A través de diferentes posturas y movimientos se trabajan distintas partes del cuerpo de manera progresiva. No necesitas forzar para avanzar ni intentar alcanzar desde el primer día el mismo nivel que alguien que lleva varios años practicando.

Además, la evolución no tiene por qué ser igual para todo el mundo. Puede que determinadas posturas te resulten sencillas mientras que otras requieran más tiempo.

Lo importante es entender que el yoga es una práctica progresiva. La constancia suele ser mucho más importante que el nivel inicial de flexibilidad.

¿Qué pasa si soy muy poco flexible?

Absolutamente nada. Puedes empezar igualmente.

Si pasas muchas horas sentado trabajando, hace tiempo que no realizas deporte o simplemente siempre has sido una persona poco flexible, puedes comenzar a practicar yoga desde cero.

En estos casos, contar con profesionales que puedan orientarte resulta especialmente interesante. Un instructor puede enseñarte diferentes alternativas para adaptar las posturas y ayudarte a realizar correctamente cada movimiento. En Beyoga impartimos clases con grupos reducidos y vas a tener el profesor a tu lado.

Además, practicar yoga no significa competir con la persona que tienes al lado. Cada alumno tiene su propio ritmo, por lo que comparar tu flexibilidad con la de otras personas solamente conseguirá distraerte de lo realmente importante: disfrutar de la práctica y descubrir cómo responde tu cuerpo.

Beneficios del yoga más allá de ganar flexibilidad

Aunque mejorar la flexibilidad puede ser uno de los motivos para empezar, el yoga va mucho más allá.

Su práctica combina movimiento, control corporal y respiración, creando una actividad muy completa. Dependiendo del tipo de yoga y de las sesiones que realices, podrás trabajar aspectos como el equilibrio, la coordinación, la movilidad, la fuerza y la conciencia corporal.

También puede convertirse en ese momento de la semana en el que desconectas del ritmo diario y dedicas un rato exclusivamente a ti.

Por eso encontramos perfiles muy diferentes practicando yoga: personas jóvenes, adultos, deportistas, trabajadores que pasan muchas horas delante del ordenador o personas que simplemente buscan incorporar una actividad diferente a su rutina.

Es necesario ser flexible para empezar hacer yoga

¿Cómo debería ser mi primera clase de yoga?

Si nunca has practicado, lo mejor es acudir con una mentalidad abierta y olvidarte completamente de intentar hacerlo todo perfecto.

Durante tu primera clase, céntrate en escuchar las indicaciones del profesor, descubrir las diferentes posturas y conocer tus propias sensaciones. Si un movimiento no te resulta cómodo o todavía no puedes alcanzar determinada posición, no pasa nada.

Conforme vayas acumulando sesiones empezarás a familiarizarte con los movimientos y probablemente descubrirás pequeños avances.

Recuerda: no tienes que demostrar absolutamente nada durante una clase de yoga. Has ido a aprender, practicar y disfrutar.

Empieza a practicar yoga en Barcelona con Beyoga

Si estás buscando dónde dar tus primeros pasos, en Beyoga somos un centro de yoga en Barcelona en el que podrás encontrar diferentes actividades y profesionales preparados para acompañarte durante tu práctica.

Nuestro objetivo es que puedas disfrutar de las sesiones independientemente de tu experiencia previa. No importa si llevas años practicando o si todavía no sabes el nombre de ninguna postura: todo el mundo tiene un primer día.

En Beyoga apostamos por una práctica en la que puedas avanzar progresivamente, conocer mejor tu cuerpo y disfrutar de cada sesión sin obsesionarte con alcanzar una determinada postura.

Así que ya sabes: no necesitas ser flexible para empezar a hacer yoga. Solamente necesitas tener ganas de probarlo.

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