Apuntarte a tu primera clase de yoga puede generar una mezcla de ilusión y dudas. ¿Tengo que ser flexible? ¿Qué ropa debería llevar? ¿Necesito comprar una esterilla? ¿Seré capaz de seguir las posturas? Si nunca has practicado, es completamente normal hacerse estas preguntas.
La realidad es que no necesitas saber hacer yoga para asistir a una clase de yoga. Precisamente vas para aprender. Cada persona comienza desde un punto diferente y la práctica puede adaptarse progresivamente a las características y experiencia de cada alumno.
Si estás pensando en comenzar, te contamos cómo prepararte para disfrutar mucho más de tu primera clase de yoga.
Elige ropa cómoda
No necesitas comprar ropa específica ni renovar tu armario para empezar. Lo realmente importante es utilizar prendas que te permitan moverte cómodamente.
Durante una clase realizarás diferentes movimientos, estiramientos y posturas, por lo que conviene evitar ropa excesivamente rígida o que limite la movilidad.
Unas mallas, pantalones deportivos y una camiseta cómoda pueden ser suficientes. Busca prendas con las que puedas concentrarte en la práctica sin estar pendiente constantemente de recolocarlas.
El yoga suele practicarse sin calzado, con calcetines o sin, aunque las indicaciones concretas pueden depender del centro y del tipo de sesión.

No necesitas ser flexible
Este es probablemente uno de los mayores mitos relacionados con el yoga.
Muchas personas dicen: «No puedo hacer yoga porque no soy flexible». Sin embargo, la flexibilidad no es un requisito para empezar a practicar yoga.
No necesitas tocarte los pies con las manos ni realizar posturas complejas durante tu primera sesión. La movilidad y la flexibilidad pueden trabajarse progresivamente mediante la práctica.
Cada cuerpo tiene unas características diferentes. El objetivo no es conseguir exactamente la misma postura que la persona situada a tu lado, sino aprender a trabajar desde tus propias posibilidades.
Además, el yoga es mucho más que las posturas, es un trabajo integral donde implicas la mente y tu respiración en el trabajo físico.
Llega unos minutos antes
Para tu primera clase es recomendable llegar con algo de antelación.
Así podrás conocer el espacio tranquilamente, cambiarte si lo necesitas y hablar con el profesor antes de comenzar.
También es un buen momento para comentar que es tu primera vez practicando yoga. De esta manera, el instructor sabrá que estás empezando y podrá ofrecerte las indicaciones necesarias durante la sesión.
Llegar corriendo y con prisas puede hacer que comiences la clase más acelerado de lo necesario, así que intenta reservar unos minutos adicionales.
Evita una comida abundante justo antes
Practicar yoga inmediatamente después de una comida copiosa puede resultar incómodo.
Durante determinadas posturas tendrás que flexionar, girar o mover el cuerpo en diferentes direcciones, por lo que es preferible dejar tiempo suficiente para realizar la digestión.
Si necesitas comer algo antes, puedes optar por algo ligero con suficiente antelación.
También es importante mantener una hidratación adecuada durante el día, sin necesidad de beber grandes cantidades justo antes de comenzar la sesión.
Pregunta qué material necesitas
Antes de asistir, consulta con el centro si debes llevar tu propia esterilla o si disponen de material para los alumnos.
Dependiendo del tipo de yoga, durante una clase pueden utilizarse diferentes accesorios, como bloques, cinturones o mantas. No necesitas comprar todo este material antes de saber qué vas a utilizar realmente.
Si decides continuar practicando, siempre tendrás tiempo posteriormente para adquirir tu propia esterilla de yoga y aquellos accesorios que consideres útiles.
Escucha a tu cuerpo
Una clase de yoga no es una competición.
Si una postura te resulta demasiado intensa o sientes que necesitas descansar, comunícalo y sigue las indicaciones del profesor. No deberías forzar el cuerpo simplemente para intentar llegar más lejos. La constancia en la práctica es la que te va ayudar a progresar y obtener los beneficios.
Aprender a identificar nuestras propias sensaciones también forma parte de la práctica.
Con el tiempo descubrirás que algunas posturas que inicialmente parecían complicadas comienzan a resultar más familiares. La progresión puede ser diferente para cada persona, y eso es perfectamente normal.
No te compares con otros alumnos
Puede que durante tu primera clase compartas espacio con personas que llevan meses o incluso años practicando.
Compararte con ellas solo conseguirá distraerte.
Quizá alguien tenga mucha flexibilidad, mientras otra persona destaque por su equilibrio o fuerza. Cada alumno tiene su propio recorrido, así que céntrate en escuchar las explicaciones y conocer poco a poco tu práctica.
El yoga no consiste en conseguir la postura más espectacular para una fotografía, sino en prestar atención al movimiento, la respiración y las sensaciones del cuerpo.
Tienes que hacer la clase con una actitud humilde escuchando a tu cuerpo sin pensar en los que tienes a tu alrededor.
Presta atención a la respiración
Durante la sesión comprobarás que la respiración tiene un papel importante.
Al principio puede resultar extraño coordinar determinados movimientos con la respiración, pero no necesitas dominarlo desde el primer día.
Escucha las indicaciones del profesor y deja que poco a poco se vuelva algo más natural.
No te preocupes si durante tu primera clase de yoga para principiantes necesitas mirar varias veces al instructor para saber qué hacer. Forma parte del aprendizaje.

Empieza a practicar yoga en Beyoga
Si quieres dar tus primeros pasos y buscas un centro de yoga en Barcelona, en Beyoga puedes encontrar un espacio donde comenzar tu práctica y descubrir el yoga progresivamente.
En Beyoga practicamos el Hatha Yoga Correctivo-Evolutivo desarrollado por Ramón Cases, siguiendo la línea del yoga de la escuela de Nil Hahoutoff. Yoga humilde, donde buscamos hacer las posturas correctamente, sin forzar el cuerpo, implicando la mente y la respiración en la postura buscando mejorar el bienestar físico a través de la salud de la columna y el bienestar mental a través de la respiración.
No importa si nunca has pisado una esterilla o si hace años que no realizas actividad física. Empezar significa precisamente darte la oportunidad de aprender desde tu nivel actual.
En Beyoga queremos que puedas acercarte al yoga sin presión, conocer la práctica y avanzar poco a poco mientras aprendes a escuchar tu cuerpo.
Si llevas tiempo pensando en probar una clase, quizá sea el momento de dejar de preguntarte si estás preparado. Ponte ropa cómoda, ven con ganas de aprender y recuerda que todo practicante de yoga tuvo también una primera clase.
Te esperamos en Beyoga, nuestro centro de yoga en Barcelona, para compartir contigo tus primeros pasos sobre la esterilla.
