Mitos del yoga

El mito - Siempre he sido tan duro como el cemento, así que no puedo hacer yoga.
La Verdad – A menos que seas bailarín o gimnasta, es muy normal si te sientes cansado o con falta de elasticidad al principio, así que no te preocupes si tocarse los dedos de los pies te parece imposible. La buena noticia es que con la práctica habitual, el yoga es extremadamente eficaz en la mejora de la flexibilidad.

El mito -  Ya voy al gimnasio, no necesito hacer yoga también.
La Verdad – Muchas formas de ejercicio proporcionan un entrenamiento físico maravilloso, pero sólo el yoga puede presumir de ser un sistema terapéutico que ayuda a sanar las lesiones, mejorar la enfermedad crónica, el estrés y el equilibrio mental.

El mito - El yoga es sólo para chicas.
La Verdad – No es cierto. Desde hace más de 2000 años algunos de los grandes maestros del yoga fueron y son actualmente hombres.

El mito - Traté de hacer una clase de yoga una vez, pero es demasiado lento y aburrido.
La Verdad - Algunos estilos de yoga, en efecto son  suaves y  de ritmo lento, pero las clases de Vinyasa flow ofrecen un tipo de yoga más rápido, dinámico y con un sinfín de emocionantes retos.

El mito - Me da miedo  que la práctica de yoga me obligue a adoptar una religión.
La Verdad - El yoga no es una religión, es una técnica de movimientos físicos que conducen a  mejorar tu salud y bienestar.